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martes, 28 de agosto de 2012
Me dicen: "El más loco"
Revisando libros prohibidos de los Ilustrados Radicales y descubriendo los creativos mecanismos de distribución que lograron llevar ideas peligrosas para el orden Europeo reinante, me encontré por casualidad la noticia de un libro prohibido en México. No se trata de algo como la Ethica ordine geométrico demostrata de Baruch Spinoza o Testamento de Jean Meslier; no estamos en el s.XVII o el s.XVIII para llevar a la hoguera libros que ponen en duda los dogmas de la iglesia. ¿Qué entonces puede ser prohibido y llevado literalmente a la hoguera en el s.XXI? Me sorprendió el libro que a quien se lo encuentre distribuyéndolo es puesto bajo arresto y los ejemplares decomisados e incinerados. http://www.jornada.unam.mx/2012/06/06/politica/022n3pol , http://revistareplicante.com/el-libro-prohibido-por-el-ejercito/. Se trata de una autobiografía de uno de los líderes de La Familia Michoacana, Nazario Moreno, quien a lo largo de unas pocas páginas da cuenta de sus orígenes personales como de su percepción del grupo de Michoacán. Las ideas allí reflejadas muestran una idealización de la agrupación delictiva, mostrándola como un proyecto de seguridad social con elementos ecológicos, políticos y éticos. Por otro lado, la semblanza autobiográfica está hecha de tal manera que trata de identificarse con los individuos más pobres para invitarlos a realizar una empresa como La Familia.
Sin duda no es una obra para ser puesta en el Index librorum prohibitorum et expurgatorum. Pero resulta para el Gobierno de México un panfleto que invita a la adhesión y glorifica a un grupo catalogado de terrorista y narcotraficante.
Es interesante ver que no son tan diferentes los medios para lograr distribuir el libro de Nazario, comparados con los usados por los Ilustrados Radicales. Han sido estos tan efectivos que la obra se encuentra en muchos lugares y la prohibición no deja de hacerla más atractiva para un público que ha conocido los avatares del narcotráfico y la violencia en México.
No es la primera obra de Nazario Moreno en circulación, ya otras la preceden con recomendaciones para sus seguidores. Éstas han logrado llegar a personas que no creen en la eficiencia del Gobierno para garantizarles la seguridad y el bienestar. Seguramente se sentirán persuadidas y no tardarán en actuar de acuerdo con este horizonte hórrido idealizado por Moreno.
El libro prohibido del s.XXI en México no tiene a un Ilustrado como autor, sino a un delincuente que ha recurrido a la escritura para continuar su legado. Una obra sin alguna idea novedosa, pero que le habla al público en las claves de la pobreza, que inflama las mentes ávidas de venganza y reparación y que irrefrenablemente se convierte en un mito que hace de La Familia una opción.
La literatura poco a poco se ha ido distanciando de las comunidades pobres y estas ya no entienden sus signos... A falta de ello, de hablarle a ese público que no le interesa a las editoriales, aparecen obras que se saben colar en sus imaginarios. ¿Qué hacer ante esta nueva avanzada del narcotráfico? ¿Admitir que la cultura de los marginados está por fuera de la influencia de los escritores notables y ceder ante estas obras que idealizan la delincuencia organizada? ¿Cuándo se darán las condiciones para que esa franja de la población pueda y guste de leer a los prohibidos del s.XVII y XVIII que sentaron las bases de las concepciones políticas y morales que configuraron nuestra modernidad?
Giovanni Algarra
jueves, 1 de septiembre de 2011
martes, 5 de abril de 2011
"Jameelah lleva más de ocho años en el campo de Kharaz y sigue tan enferma como el día en que desembarcó. Las dolencias ya no están en su cuerpo, pero las carga en el alma. Se vino dejando atrás a su madre y a sus cinco hermanos. Trajo consigo a su único hijo, que murió durante la travesía de un golpe que le asestaron en la cabeza. A partir de entonces, tan pronto logra dormirse, Jameelah cae en una pesadilla que la martiriza. Sueña que un yenil, o demonio, la arrastra hacia una construcción de tres pisos donde la somete a juicio. En el primer piso, la condena por la muerte del hijo. En el segundo piso, la condena por abandonar a la madre y los hermanos. En el último piso también la condena, pero al despertar, ella no logra recordar por qué motivo era juzgada esa tercera vez. Jorge, uno de los psicólogos de MSF, le da un cuaderno y le pide "Jameelah, escribe tu sueño". Ella lo hace. Jorge lee y le dice: "Ahora vamos a preparar tu defensa. La próxima vez vas a explicarle al yenilque viniste a Yemen para trabajar y enviarle dinero a tu madre, que no la abandonaste, ni tampoco a tus hermanos, y que a tu hijo no lo mataste tú, lo mataron los smugglers.Dile a ese yenil que no haces nada contra tu familia, al contrario, has intentado darle mejor vida, aunque la posibilidad no esté en tus manos". El sueño de Jameelah se ha seguido repitiendo, pero ahora el yenil la absuelve en el primero y el segundo piso. Sin embargo en el tercero la condena, y ella sigue sin saber de qué la acusa. "La culpabilidad de las víctimas es un pozo sin fondo", me dice Jorge, el psicólogo." Laura R.
Lo básico
"y encima de todo, como si lo asombroso de abajo fuera poco, yo descubría un nuevo mundo de nubes: esas nubes tan distintas, tan propias, tan olvidadas por los hombres, que todavía se amasan sobre la humedad de las inmensas selvas, ricas en agua como los primeros capítulos del Génesis; nubes hechas como de un mármol desgastado, rectas en su base, y que se dibujaban hasta tremendas alturas, inmóviles, monumentales, con formas que eran las de la materia en que empieza a redondearse la forma de un ánfora a poco de girar el torno del alfarero. Esas nubes, rara vez enlazadas entre sí, estaban detenidas en el espacio, como edificadas en el cielo, semejantes a sí mismas, desde los tiempos inmemoriables en que presidieran la separación de las aguas y el misterio de las primeras confluencias." Alejo Carpentier, Los pasos perdidos
Matrioshka/Kokeshi
Hace mucho tiempo, cuando los hombres todavía sufrían una extrema pobreza, a veces podía suceder que las mujeres mataran, nada más nacer, a aquellos hijos suyos junto a los que, de otro modo hubieran muerto de hambre. Por cada niño muerto se fabricaba un kokeshi -que significa "desaparecer un niño"-, para que los hombres jamás olvidaran que habían sobrevivido a costa de aquellos niños. Yoko Tawada conecta esta historia con la suposición de que la famosa Matrioshka, la muñeca en la muñeca, convertida en el siglo XX en el juguete preferido de los rusos, era una réplica de la kokeshi japonesa.
P. Sloterdijk
lunes, 10 de enero de 2011
"There will come soft rains and the smell of the ground, and swallows circling with their shimmering sound; and frogs in the pools singing at night, and wild plum trees in tremulous white; robins will wear their feathery fire, whistling their whims on a low fence-wire; and not one will know of the war, not one will care at last when it is done. Not one would mind, neither bird nor tree, if making perished utterly; and spring herself, when she woke at dawn would scarcely know that we were gone."
Ray Bradbury
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